ALEJANDRA POMBO
La interiorista Alejandra Pombo explica cómo organiza su estudio, cómo conoce al cliente antes de proyectar y cómo diseñó el restaurante La Única en Madrid.
EntrevistasWorkflows That Matter46 de 587 min de lectura

“Las texturas de los materiales son claves para expresar lo que quieres y las sensaciones que quieres generar en cada uno.”
Alejandra Pombo fundó su estudio de interiorismo en Madrid en 2010. Su propósito y el de su equipo es crear espacios —viviendas, hoteles o restaurantes— con identidad propia para cada cliente. En esta entrega de Workflows That Matter hablamos con ella en La Única, el restaurante de la calle Claudio Coello que diseñó su estudio, sobre sus intenciones, sus proyectos y sus objetivos a futuro.
Es una conversación sobre método: cómo se organiza un estudio de quince personas, cómo se conoce a fondo a un cliente antes de proyectar, por qué la luz y la textura pesan tanto como la forma y qué dificultad tiene elegir materiales para restaurantes, donde lo que funciona en un local no se puede repetir en el siguiente.
Alejandra Pombo: trayectoria y estudio
Según la web de su estudio, Alejandra Pombo obtuvo el Premio Extraordinario de Fin de Carrera en la licenciatura de Arquitectura de Interiores de la Universidad Politécnica de Madrid. Empezó en el departamento de dirección de obra del estudio de arquitectura DECO y, dos años después, se incorporó al estudio de decoración de Pascua Ortega, con el que trabajó más de seis años. En 2010 fundó su propio estudio.
Desde entonces ha firmado viviendas, oficinas, hoteles y restaurantes. Entre los restaurantes figuran Ôven Mozzarella y Numa Pompilio, y entre los hoteles, varios de la cadena Vincci, como el Vincci Soho, el Vincci Capitol o el Vincci Posada del Patio. El propio estudio resume su lenguaje en volúmenes, combinación de luces, texturas naturales y colores neutros, y sitúa la clave de su trabajo en mantener el hilo conductor del proyecto con el cliente desde el inicio hasta el último detalle.
Un equipo de quince personas en tres departamentos
Sabemos que valoras mucho el trabajo que hace todo tu equipo. ¿Cómo se estructura y se organiza?
“Somos un equipo de quince personas y estamos divididos por tres departamentos. Tenemos el departamento de hoteles, el departamento de restaurantes y el equipo de viviendas. Trabajamos mucho los tres equipos en todos los proyectos, pero nos organizamos de manera que cada proyecto lo lleva parte del equipo correspondiente. Siempre hay un jefe de equipo y un equipo asignado al proyecto, pero todos en el estudio aportamos nuestras ideas al proyecto.”
Hace diez años fundaste tu estudio y en este tiempo has reunido una gran experiencia en proyectos que ya son referentes en Madrid. ¿Cómo has generado esa confianza para que cada vez más clientes apuesten por ti?
“Cuando alguien tiene muchísima ilusión y pasión por lo que hace, lo irradia, el trabajo bien hecho se transmite. Cuando trabajo en un proyecto me implico al 200%. Mi dedicación es plena. Cuando tienes tanta dedicación, generas tranquilidad al cliente y cuando hay tranquilidad todo sale rodado. La confianza es lo primero.”

Materiales, luz y texturas: lo que comparten sus proyectos
Cada uno de tus proyectos tiene un carácter muy diferente y original. ¿Cuáles son las características comunes que sí se repiten en todos vuestros proyectos?
“Diría que nuestras particularidades a nivel estético son el uso de diferentes materiales, un juego preciso de la iluminación y el uso de diferentes texturas. Todo ello está de una forma u otra en cada uno de nuestros proyectos. Continuamente digo que la funcionalidad y la estética van de la mano. Si es bonito pero no funciona entonces no sirve, y eso siempre lo tenemos en mente.”
“Si es bonito pero no funciona entonces no sirve, y eso siempre lo tenemos en mente.”
— Alejandra Pombo
Valoras cada proyecto en el que has trabajado, pero ¿hay alguno que tenga un valor especial, que haya marcado un punto de inflexión en tu carrera?
“Hemos crecido muy rápido gracias a algunos proyectos. Por ejemplo, empezamos en el mundo de los restaurantes gracias a restaurantes como Ôven y Numa Pompilio, dos proyectos que nos ayudaron a entrar a este mercado. En cuanto a hoteles, los primeros fueron para la cadena Vincci, que apostó por nosotros y a los que guardamos mucho cariño y agradecimiento. Fueron clientes que confiaron a ciegas en nosotras, cuando aún no teníamos proyectos para enseñar lo que éramos capaces de hacer.”
Del concepto al material: el proceso con el cliente
En el momento en que te llega un proyecto al estudio, ¿cuál es el proceso y cómo llega a materializarse?
“Hacemos proyectos muy camaleónicos, y es difícil reconocer nuestro sello propio. Al final, trabajamos un concepto, una experiencia, y plasmamos a través de la arquitectura y el interiorismo la personalidad de cada cliente. A partir de este concepto, la gama de materiales es fácil de aplicar, porque cada material ayuda a expresar esos conceptos. No es lo mismo una piedra natural a una piedra con brillo o una arenisca. Las texturas de los materiales son claves para expresar lo que quieres y las sensaciones que quieres generar en cada uno.”
“Conocer al cliente, hablar con ellos, que te cuenten sus cosas, sus intimidades, su relación de pareja, sus hijos, etc. todo eso marca un proyecto y es una parte del proceso a la cual damos muchísima importancia.”

Hablando del cliente, ¿cómo es tu relación con ellas y ellos y cómo afecta esta relación al resultado final del proyecto?
“Lo primero, y más importante, es conocer al cliente. Tenemos varias reuniones con ellos y hacemos un anteproyecto. Me gusta crear debate con el cliente y lo hago para conocer la personalidad del cliente. Es un bombardeo de ideas, de debate, de cosas que le gustan y las que no. Cuando ya tenemos ese primer boceto es cuando empezamos a proyectar, intentando ser prácticos y evitando saturar al cliente. Por ejemplo, para elegir un material, tan solo vienen al estudio y han de elegir entre cuatro materiales que ya hemos preparado y seleccionado, pensando que les pueda encajar con la idea del proyecto. Vamos con un objetivo muy marcado y coherente.”
La dificultad de elegir materiales
¿Qué dificultad encuentras tú a la hora de seleccionar los materiales?
“Muchas veces queremos hacer cosas imposibles, más en el mundo de los restaurantes. Los materiales nuevos y originales son la clave, porque lo que pones en un sitio no lo repites en el siguiente. Tienes que estar al día de todo constantemente.”

La Única: fuego, tierra y geometrías curvas
La Única abrió a finales de 2021 en el número 10 de la calle Claudio Coello, en el barrio de Salamanca. Fue el primer restaurante en Europa del Grupo La Única, que ya tenía locales en México y en Cartagena de Indias (Colombia), y su cocina, que el grupo llama mexiterránea, cruza los sabores de México y del Mediterráneo con la brasa como hilo común. En su apertura, la cocina la dirigía el chef Andrés Madrigal y el local tenía capacidad para 140 comensales.
La reforma corrió a cargo del Grupo Archarray y el interiorismo, del estudio de Alejandra Pombo. La conversación de Workflows That Matter se grabó en el propio restaurante.
Estamos hoy en el restaurante La Única. ¿Puedes explicarnos cómo surgió este proyecto y cuáles fueron las ideas principales para diseñarlo?
“Es un restaurante que fusiona comida tradicional y mediterránea de España y México. Los clientes confiaron en nuestro estudio y nos contaron su filosofía gastronómica, la importancia del significado del fuego y la parrilla. La estética global gira en torno a estos dos pilares que nos inspiraron mucho. La iluminación del local está diseñada con la intención de transmitir la relación con el fuego, la intensidad de la luz en las lámparas y la madera ayudan a enfatizar esta relación. Por otro lado la relación con la tierra, la trabajamos en las paredes utilizando materiales arenosos y térreos y también se utilizaron piedras naturales. Era un local muy rectangular, marcado y cuadriculado, y lo cambiamos a un espacio con geometrías curvas, donde la vegetación también juega un papel muy importante.”

El estudio dentro de cinco años
¿Cómo ves el futuro de tu estudio de aquí a cinco años? ¿Hacia dónde quieres llevar tu metodología de trabajo?
“Mi vida es caótica pero he aprendido a estar cómoda en el caos, por eso sólo pido que me quede como estoy, que tengamos el trabajo que tenemos, que es maravilloso y que la gente siga confiando en nosotros. Me llegan proyectos de ensueño, que haría gratis la mitad, pero tengo que mantener un estudio de 15 personas, y es que hago esto por amor al arte. Como la noche de reyes, yo no duermo cuando me entra un súper proyecto y pienso en cómo lo voy a afrontar el día siguiente.”

Gracias, Alejandra, por recibirnos en La Única y contarnos cómo trabajáis. Si estás eligiendo materiales para tu próximo proyecto de restauración, hotel o vivienda, reserva tu visita en Matter para conocer nuestra Materioteca.


