The Room Studio
Meritxell Ribé y Josep Puigdomènech explican cómo trabaja The Room Studio: equipo, constructora propia, luz, domótica y materiales elegidos por sensaciones.
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Meritxell Ribé y Josep Puigdomènech lideran The Room Studio, el estudio de interiorismo que fundaron en Barcelona en 2005. Hoy cuenta con un equipo multidisciplinar y polivalente cuya filosofía es fusionar la esencia del espacio, primando el confort y plasmando el estilo de cada cliente. Su sello se basa en combinar materiales nobles, una iluminación cuidada, elementos singulares y herramientas tecnológicas, y completa sus proyectos con sistemas de domótica y audiovisuales: una apuesta clara por la tecnología al servicio del confort.
Abrimos 2022 con una nueva entrega de Workflows That Matter. Meritxell y Josep nos abrieron las puertas de su Espai Travessera, en la Travessera de Gràcia de Barcelona, y nos hablaron del estudio, de su equipo, de cómo eligen los materiales y de los proyectos que tenían entre manos.
The Room Studio: interiorismo, decoración y obra propia
The Room Studio nació en 2005 de la mano de Meritxell Ribé, interiorista formada en BAU, Centro Universitario de Diseño de Barcelona, y Josep Puigdomènech, arquitecto técnico de formación e interiorista por vocación. Según el propio estudio, ambos ejercen como directores creativos y de proyectos, y el equipo reúne arquitectos, arquitectos técnicos e interioristas que trabajan en vivienda y en proyectos contract.
Su servicio va del concepto a la obra: además del interiorismo y la decoración, el estudio cuenta con constructora propia, The Room Work, y con una tienda online de productos de decoración. La tecnología —domótica, iluminación y audiovisuales— forma parte del proyecto desde el principio, no como un añadido final.
Espai Travessera, donde grabamos la entrevista, es una vivienda antigua de 500 m² que el estudio reformó en 2011 y que funciona a la vez como oficina y como vivienda showroom, con una exposición de mobiliario, iluminación y arte, domótica integral, un cine y una sala de música. Espai París, abierto en septiembre de 2016 en un edificio de 1928 del Eixample que durante más de 40 años fue un taller de automóviles, suma 250 m² a pie de calle para exposiciones, encuentros y eventos de arquitectura, diseño y fotografía, según el estudio.
Un equipo sin escalafones
¿Cómo definiríais The Room Studio?
Meritxell Ribé: «The Room Studio empezamos hace ya muchos años y nuestro valor principal es el hecho de trabajar en equipo, teniendo en consideración a todos los profesionales quienes trabajan en el estudio. No hay preferencias ni escalafones, aquí todo el mundo es importante. Nos gusta comentar y valorar todas las propuestas».
Josep Puigdomènech: «En nuestro estudio trabajamos en proyectos en los que realmente creemos y los luchamos para sacarlos adelante. A menudo nos encontramos obstáculos, pero es importante saber lidiar con ellos y superarlos para llegar al objetivo que nos planteamos en un inicio. Esta forma de trabajar es lo que nos ha llevado a innovar y a crecer como estudio».
Los Roomers: constructora propia y Espai París
¿Qué caracteriza al equipo de Roomers?
Josep Puigdomènech: «El crecimiento de nuestro equipo es lo que ha acentuado nuestra ambición. Empezamos siendo dos y ahora somos un equipo polivalente de profesionales. Gracias a ello, podemos ofrecer un amplio abanico de opciones a nuestros clientes complementando aquello que no tienen y adaptándonos a lo que sí. Es decir, si el cliente ya cuenta con un arquitecto, nos amoldamos al proyecto.
El hecho de tener una constructora propia nos diferencia del resto y nos aporta valor, de igual modo que nuestra voluntad es aportar valor a nuestros clientes. No solamente somos un estudio de interiorismo, sino que también somos un estudio de decoración, tenemos constructora propia, una e-commerce con productos de decoración, etc».
Meritxell Ribé: «También, con la intención de aportar valor al sector y explorar el mundo creativo en todas sus disciplinas, hemos ideado lo que llamamos Espai París. Un punto de encuentro para compartir arte, creatividad y diseño entre compañeros del sector además de dar a conocer artistas consolidados u otros que no lo están tanto. Esta iniciativa surgió por nuestras ganas de crecer, no solo a nivel profesional, sino también fue una motivación personal».

“El hecho de tener una constructora propia nos diferencia del resto y nos aporta valor.”
— Josep Puigdomènech
Aprender sin modelos que seguir
¿Cómo ha sido vuestro proceso hasta llegar a ser un estudio de referencia?
Meritxell Ribé: «Nosotros empezamos hace muchos años. En un momento en el que no teníamos muchos modelos a los que seguir y todo fue empezar desde cero».
Josep Puigdomènech: «Hemos aprendido de una manera natural, no solo en el desarrollo del proyecto, sino también en su presentación. Dependiendo de la persona que tienes delante, es importante adaptar la forma en la que expones y presentas el proyecto. Todos somos diferentes y debemos ser capaces de entender cómo es nuestro cliente y cuál es la forma más óptima de mostrarlo».
Valores: ilusión, orden y comunicar el trabajo
¿Cuáles son vuestros valores como estudio y qué destacáis de vuestra forma de trabajar?
Josep Puigdomènech: «Uno de los valores que nos identifican es la ilusión que ponemos en cada uno de los proyectos porque los sentimos como retos. Todos ellos son diferentes, por ello, en cada uno nos superamos y aprendemos, aportando soluciones diferentes, apoyándonos en distintos materiales, encontrando un equilibrio entre lo que quiere el cliente y lo que nos ofrece el espacio».
Meritxell Ribé: «Es nuestra manera de hacer, no sabemos hacerlo de otra forma. Para nosotros también es importante tener un orden en todo el proceso que conlleva un proyecto. Y su punto final es el de comunicar y dar a conocer el trabajo. Intentamos dar continuidad a la efimeridad de los proyectos, porque una vez lo terminas, lo entregas y ya no vuelves nunca más. Para nosotros es muy importante poder fotografiarlo, poder explicar el concepto y el porqué de cada elemento; así como plasmar nuestra forma de trabajar a lo largo de todo el proyecto».

Distribución, luz y domótica
¿Cómo afrontáis los proyectos que os llegan al despacho, qué destacáis de vuestra manera de trabajar?
Josep Puigdomènech: «Con cada uno de nuestros proyectos nos gusta salir de la zona de confort, hacer cosas que sumen y muestren a la gente cómo somos y cómo entendemos el diseño y la arquitectura, además de plasmar cómo es el inquilino que habitará en ese espacio».
Meritxell Ribé: «En el momento de plantear un proyecto tenemos dos cosas claras. La primera es la importancia de una buena distribución y una coherente aplicación de las formas, las texturas, los colores; adaptándonos a las necesidades del espacio y el cliente. Otro factor es la iluminación, es algo a lo que le damos mucha importancia. Aplicamos domótica en los espacios domésticos como herramienta que nos permite controlar todas las escenas lumínicas que hace que el inquilino esté en un estado de ánimo u otro».
Materiales a partir de sensaciones
¿Cómo es el proceso de materialización de los espacios? ¿Qué es lo que los clientes valoran?
Josep Puigdomènech: «Hay clientes que son más sensoriales y necesitan tocar, palpar, verlo, vivirlo. En cambio, hay otros que con cuatro rayas y una explicación ya confían completamente en lo que tú les dices.
En el momento de buscar materiales, vamos con la idea de satisfacer las sensaciones que queremos encontrar en cada uno de los espacios de un proyecto. A través de la búsqueda de las sensaciones definimos texturas y materiales».

“A través de la búsqueda de las sensaciones definimos texturas y materiales.”
— Josep Puigdomènech
El futuro y los proyectos que más ilusionan
¿Cómo planteáis el futuro del estudio, cómo lo veis en cinco años?
Meritxell Ribé: «En un futuro, personalmente, me gustaría continuar levantándome por las mañanas y tener la sensación de que voy a pasármelo bien, seguir disfrutando con los proyectos y con los retos».
Josep Puigdomènech: «Por mi parte, me gustaría que los esfuerzos en los que estamos para que el público nos conozca den sus resultados, y poder disfrutar de lo que nos gusta, que es el hecho de diseñar».
¿De qué proyectos os sentís más orgullosos y qué logros os han causado más ilusión durante estos años de trabajo, por qué?
Josep Puigdomènech: «Alguno de los proyectos que recuerdo son los residenciales, cuando les dices al cliente que no entre al espacio hasta que esté todo listo y una vez entran ver sus caras alucinando y sorprendidos, esto es algo que me emociona».
Meritxell Ribé: «Ahora también estamos muy ilusionados con un proyecto de Barcelona, algo muy nuevo que ha salido a la luz recientemente y que abrirá sus puertas en primavera de este año. Es un Club para mujeres, para crear energías, sinergias, para crear relaciones, para establecer sueños y establecer vínculos con mujeres actuales, emprendedoras, jóvenes. Un concepto nuevo que se va a implementar en la ciudad que incluye muchos espacios en uno mismo. Un reto complejo que hemos cogido con mucha ilusión».

Después de la entrevista
El club para mujeres del que habla Meritxell Ribé es Juno House, que abrió en abril de 2022 en la antigua Farinera d'Aribau, en Barcelona. The Room Studio firmó el diseño de sus 1.400 m², repartidos entre dos edificios: La Nave, dedicada al trabajo y los encuentros profesionales, y La Farinera, con un espacio familiar, belleza y wellness. Lo contamos en detalle en el Workflows Project dedicado al club, y en junio de 2022 Josep Puigdomènech lo presentó en Matter en Best Practices Matter: Función y belleza.
En 2025, coincidiendo con sus 20 años, el estudio presentó una nueva sede de 600 m² en dos niveles en la calle Travessera de les Corts, 318, de Barcelona. Espai Travessera también tiene su propio Workflows Project en el Journal.


