Ikos Porto Petro Resort
Gronda reforma el Ikos Porto Petro de Mallorca con edificios escalonados entre la vegetación, piedra mallorquina, madera y fibras naturales.
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Diseñado por Gronda
“Nos enfrentamos a proyectos de reforma integral sin complejos, cambiamos por completo la experiencia de los huéspedes, tratando de fortalecer la relación interior/exterior en un entorno tan maravilloso como lo es la Isla de Mallorca. No solo arquitectura, interiorismo, paisajismos o señalética: todo converge en una misma idea, que es el diseño con el huésped como centro de la experiencia”
— Indalecio Batlles, Senior Architect & Project Coordinator de Gronda

Os presentamos el proyecto Ikos Porto Petro, un resort ubicado en Mallorca, diseñado por el estudio de arquitectura Gronda para el grupo Ikos Resorts. El proyecto hotelero ha buscado adaptarse a la isla, conservando la vegetación presente e incorporando elementos locales para su estructura.
En este artículo repasamos el encargo, cómo se resolvió la implantación en una parcela con mucha pendiente y vegetación, los materiales que dan carácter al conjunto, el diseño de sus restaurantes, villas y espacios comunes, y la ficha con los datos publicados por el estudio y el cliente.

El encargo: reformar un resort entre dos calas
Ikos Resorts anunció el proyecto en septiembre de 2021, tras adquirir el antiguo hotel Blau Porto Petro, en el sureste de Mallorca (Santanyí). El complejo está junto al puerto pesquero de Porto Petro y al Parque Natural de Mondragó, entre dos calas, Caló des Homes Morts y Caló de sa Torre, y se extiende a lo largo de un kilómetro de costa.
Para Gronda, estudio con sede en Madrid fundado por Diego Gronda, es el tercer hotel que diseña para Ikos Resorts. El encargo fue una reforma integral en la que el estudio se ocupó de la arquitectura, el interiorismo y el paisajismo. El resort abrió en junio de 2023 con 319 habitaciones, entre suites y bungalows de una, dos y tres habitaciones, con balcones, jardines y piscinas privadas.
Una arquitectura escalonada que se adapta al terreno
Edificios discretos que se ajustan a la pendiente y respetan la vegetación.
La parcela tiene una vegetación exuberante: árboles, plantas y desniveles que el proyecto aprovecha para escalonar los edificios según la topografía. Así, prácticamente todas las habitaciones tienen vistas al mar. A nivel arquitectónico, el estudio buscó edificaciones discretas, que pasen desapercibidas, con el menor impacto posible sobre el entorno.
De esta manera, el resort se integra en el espacio natural y conserva la naturaleza en la que se encuentra, con una estructura discreta implantada en un terreno de 91.000 m².


Materiales: piedra mallorquina, madera y fibras naturales
El uso de materiales locales, como la piedra mallorquina, no solo proporciona una conexión tangible con el paisaje circundante, sino que también se integra en la arquitectura y da autenticidad al complejo. Según el estudio, el proyecto emplea elementos respetuosos con el medio ambiente, aprovecha todos los recursos locales posibles y reduce al mínimo el consumo de energía y de agua, con una arquitectura que parece surgir del terreno en lugar de imponerse sobre él.
Gronda define el diseño de Ikos Porto Petro como atemporal y de estilo isleño. Estos son los materiales que lo sostienen:
- Piedra mallorquina: la piedra de la zona construye las villas y reviste muros de las zonas comunes; es el rasgo más mallorquín del conjunto.
- Madera: la barra del lobby bar, la gran escalera ovalada que baja del lobby a la zona Leisure y los toques de madera que acompañan al blanco en el restaurante Oliva.
- Fibras naturales: paneles de techo descolgados en Anaya, pérgolas de cañizo trenzado en el lobby bar y una lámpara de fibras trenzadas a medida por artesanos en el Pool Bar.
- Cerámica: la bóveda de ladrillo del restaurante Oliva y el techo inclinado de teja de barro del Pool Bar, forrado con paneles de cañizo.
- Cuero: completa, según el estudio, la paleta de materiales naturales del interiorismo.


Interiores: un espacio para cada experiencia
La atención al detalle se extiende a la planificación de los espacios interiores, donde la interacción entre luz, textura y forma crea atmósferas propias. Desde el luminoso ambiente del restaurante Oliva hasta la intimidad del restaurante asiático Anaya, cada espacio está pensado para evocar emociones y estimular los sentidos.
Lobby y lobby bar
En el edificio principal destaca el lobby: un gran portal desde el que el huésped ve el mar nada más entrar, con una vista despejada hacia la costa. El lobby bar es su extensión; tiene la fachada acristalada con un lucernario central que deja entrar mucha luz natural y, en el exterior, una gran pérgola cubierta de cañizo trenzado y una barra de madera.


Restaurantes y bares
Cada restaurante tiene una cocina y un concepto propios, descritos así por el estudio:
- Oliva: restaurante español de estilo mediterráneo, con una bóveda de ladrillo que evoca una tasca, muy luminoso, en blanco con toques de madera y vistas al puerto.
- Anaya: restaurante asiático que solo abre para cenar, con tonos oscuros y contrastados, sofás circulares separados por finas cortinas metálicas e iluminación de velas.
- Flavors: un edificio que flota al borde de la costa, con ventanales de suelo a techo y un concepto de mercado gourmet con puestos de distinta identidad.
- Fresco y Pool Bar: el italiano, el más familiar, con horno de pizza y una gran lámpara de botellas de vidrio retroiluminadas; a su lado, un bar informal frente a las piscinas familiares.
- Beach Club y Deluxe: el primero, junto a Caló des Homes Morts, inspirado en las islas griegas y cubierto solo por pérgolas; el segundo, en un edificio semicircular junto al agua, rodeado de lavanda.





Habitaciones y villas
Las habitaciones siguen el estilo mediterráneo característico de Ikos, con toques mallorquines. Las más singulares son las villas, construidas con piedra mallorquina, con jardín privado, vistas al mar y ventanales de lado a lado. Según la prensa local, las suites alcanzan los 60 m² y los bungalows con piscina privada, los 160 m².


Spa y zona de ocio
Bajo el lobby, en la planta baja, está la zona Leisure, a la que se llega por una gran escalera ovalada de madera: una heladería, un minimarket, tiendas y un pequeño teatro con cortinas rojas y una barra para el intermedio. El bienestar se concentra en el gimnasio y el spa Anne Sémonin Paris, con salas de tratamiento privadas, hammam y sauna.

Además de su impacto estético, el proyecto prioriza el confort de los huéspedes en cada aspecto del diseño. La atención a las necesidades de los usuarios se refleja en la distribución de los espacios, la elección del mobiliario y la integración de tecnologías sostenibles.
Ficha del proyecto
Más sobre Gronda
En nuestra entrevista de Workflows That Matter, el equipo de Gronda explicó su forma de trabajar, con el huésped en el centro, e Indalecio Batlles presentó este resort como una oportunidad para abordar la arquitectura desde todas sus disciplinas y escalas.
Este proyecto, diseñado por Gronda, es un ejemplo de cómo la arquitectura y el diseño pueden crear una experiencia vacacional auténtica y memorable. Porque una experiencia única lo es todo.
Después de la publicación de este artículo, en 2024, el proyecto recibió también los DNA Paris Design Awards y los International Design Awards, según el estudio.
En Matter acompañamos a estudios y promotores en la elección de materiales para proyectos de hotelería: piedra, madera, cerámica y fibras naturales para interior y exterior.
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